Celebran con Alegría la Inmaculada en Guayanilla
Por: Glidden López Torres
8 de diciembre de 2011
GUAYANILLA – Eran las 4:30 de la madrugada cuando las puertas de la Parroquia Inmaculada Concepción se abrieron a unas decenas de personas que llegaron hasta el templo para celebrar la fiesta de la Inmaculada Concepción, patrona de este municipio. La celebración estuvo presidida por el párroco de esta, el Padre Raymond Rivera y concelebraron con él otros 4 sacerdotes de pueblos vecinos.
Antes de comenzar la celebración de la Santa Misa a las 4:45 de la mañana la banda Escolar de Guayanilla llego en un desfile desde la avenida Pedro Albizu Campos en la entrada del municipio, anunciando a los guayanillences que hoy era el día de su patrona, esto a iniciativa de los ex alumnos del Colegio Inmaculada Concepción que cumple 50 años de su fundación. Luego de esto la multitud de personas entraron al templo parroquial donde se expuso el Santísimo para el rezo de la novena. A eso de las 5:20 de la mañana el grupo de mariachis Los Camperos entraron al templo cantando las tradicionales mañanitas a la Virgen María.
La ceremonia dio inicio a eso de las cinco y media de la mañana con un templo en el que había más de cuatrocientas personas. El Padre Carlos Manuel Grullón, vicario de esta parroquia de la Inmaculada Concepción quien tuvo a su cargo la homilía comenzó por recordar los inicios del dogma de la Inmaculada por el Papa Pio IX e invito a los presentes a mantener el amor y la veneración a la Virgen María. Al finalizar la celebración todos los presentes disfrutaron de un variado desayuno buffet escuchando la música del mariachi, mientras los más pequeños se divertían en un enorme laberinto inflable colocado en la cancha adyacente al templo.
El párroco dijo sentirse muy alegre y emocionado al ver como la gente de Guayanilla madruga cada ano para celebrar a su “madrecita del cielo”. “Signo esto del fervor religioso y el amor que este pueblo siente por María al ser esta la escogida sin pecado para madre del salvador” dijo Rivera.
Mi Isla
Por: Glidden Lopez Torres
¿Adónde quedo aquella isla bella, humilde, de hermosos sentimientos y bellos corazones donde las familias se amaban, los vecinos se cuidaban? Que recuerdos aquellos de mi Borinquén donde la paz reinaba y la cordialidad podía verse en cada esquina, ¡buenos días!, ¡muchas gracias!, ¡pase usted!, ¡a la orden!, ¡descuide!, ¡perdone! O dulces palabras que ya no se escuchan, que han sido cambiadas por gritos y disparos. Esta es mi nueva isla, la bañada en sangre, la que no respeta la vida ajena, la que no conoce el amor, el perdón, la cortesía. ¿Es que las palabras de la abuela se han quedado en el olvido? ¿Los consejos del abuelo ya no existen en mi hogar? Desde los políticos hasta las familias más humildes ahora tienen todo el día un motivo por el cual gritarse y destruirse. Todo es odio, todo es pena, todo es guerra, pareciera que vivimos en un campo de batalla donde aun no se decide quien gano y quien perdió. Ya no mueren los ancianos, ya no asesinan a los adultos, ya no se respetan los lugares ahora matan desde la prole hasta el anciano indefenso, ahora matan desde los parques hasta los templos, desde el día hasta la noche. Nos dedicamos a echarle culpas al gobierno de los sucesos que ocurren a nuestro alrededor, ¿pero cuando te has preguntado cómo fue la crianza que le diste a ese hijo, a esa hija? Pareciera que las banderas de esta isla ondearan perpetuamente a media asta como señalando que vivimos sumergidos en el luto. Se ha perdido la tolerancia, no puedes mirar a nadie, porque piensan que estas mirando mal, no puedes sonreír porque te estas propasando. Que pasa Puerto Rico no caigamos en la miseria del egoísmo. Volvamos a retomar ese respeto, ese cariño y esa paz que a nuestra isla distinguía. En una isla tan pequeña todos somos hermanos.


